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Mantenimiento de WordPress
Tu web alojada, actualizada y vigilada, sin que tengas que pensar en ella. Y cuando algo pase, con alguien que responde: el mismo que la mantiene.
Casi nadie contrata mantenimiento web porque le apetezca. Se contrata después: cuando la web se cayó un viernes, cuando el formulario llevaba dos meses sin enviar nada y nadie se había dado cuenta, o cuando un aviso rojo del navegador empezó a espantar a los clientes.
La cuenta suele salir así: un mes de mantenimiento cuesta menos que una tarde de alguien arreglando una web rota, y bastante menos que las ventas que no entraron mientras estaba caída.
Qué es esto en realidad
Hay dos cosas que se venden con el mismo nombre y no se parecen en nada.
La primera es un plugin que actualiza solo a las tres de la mañana y un panel que dice “todo correcto”. Es barato porque no hay nadie detrás: cuando una actualización rompe la web —y alguna la rompe—, el panel sigue diciendo que todo va bien mientras tus clientes ven un error.
La segunda es la que hacemos: alguien mira. Actualizamos con copia previa y comprobando que la web sigue funcionando después. Cuando algo falla, lo vemos y lo arreglamos, normalmente antes de que tú te enteres.
Por qué las webs se rompen
La mayoría de los sitios que nos llegan no los ha atacado nadie con nombre y apellidos. Simplemente llevaban meses sin actualizar, y eso, con el tiempo, deja de ser una tarea pendiente y pasa a ser un riesgo estadístico: la inmensa mayoría de los WordPress comprometidos lo son por un plugin, un tema o un núcleo desactualizado con un fallo ya publicado.
Los ataques reales no son alguien eligiéndote. Son bots recorriendo internet a ciegas, probando versiones viejas con fallos conocidos. No te eligen: te encuentran. Y lo que suele pasar después no es un destrozo visible, sino spam inyectado, redirecciones desde el móvil o una puerta trasera esperando.
Actualizar a tiempo cierra esa puerta antes de que nadie la pruebe. No es glamuroso. Es lo que funciona.
Qué hacemos cada mes
Actualizamos mirando. Núcleo, tema y plugins. Copia antes de cada tanda, y comprobación después de que la web sigue haciendo lo que tiene que hacer: que carga, que el formulario envía, que la tienda cobra.
Copias que sirven. Automáticas, fuera del propio servidor y —esto es lo que casi nadie hace— restauradas de vez en cuando para comprobar que funcionan. Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia: es una carpeta con esperanza dentro.
Vigilancia. Si la web se cae, nos llega un aviso. No dependemos de que un cliente nos escriba un domingo diciendo que su web no abre.
Revisiones de seguridad. Periódicamente miramos qué ha quedado expuesto —un plugin abandonado por su autor, una versión de PHP que ya no recibe parches, accesos que sobran— y lo cerramos.
Los cambios pequeños. Cambiar un precio, subir una foto, corregir un texto, publicar una entrada. Va incluido. Nos parece absurdo cobrar aparte por diez minutos de trabajo, y peor aún que no nos escribas por no querer gastar.
Qué cuesta y qué no incluye
39 €/mes, con el alojamiento dentro y sin permanencia. Está en la banda baja del mercado español, que va de 19 a 400 €/mes, y lo decimos sin rodeos porque es un argumento a favor y no una debilidad.
Lo que se sale de esa cuota, dicho antes y no después:
- Tiendas online. Una WooCommerce con pedidos y pagos tiene bastante más superficie que vigilar. Se puede, con su número, que no es este.
- Arreglar lo que ya venía roto. Si tu web llega infectada, sobre una versión de PHP muerta o con un tema que su autor abandonó hace años, eso es un trabajo con precio propio. Después ya entra en la cuota normal.
- Desarrollo. Una sección nueva, una funcionalidad, un rediseño. Se presupuesta aparte, cerrado antes de empezar.
Y lo que sí entra aunque salga caro: si te hackean estando con nosotros, lo limpiamos sin coste. Si la web está bajo nuestra vigilancia y aun así entran, el problema es nuestro, no tuyo.
Sin letra pequeña y sin secuestros
Dos cosas que deberían ser obvias y no siempre lo son.
La primera: los accesos son tuyos. Tu dominio a tu nombre, tus copias descargables, tu web en un formato estándar. Si un día te vas, te lo llevas todo sin tener que pedirlo dos veces.
La segunda: sabes con quién hablas. No hay niveles de soporte ni un sistema de tickets donde la respuesta llega en tres días. Escribes y te contesta quien va a arreglarlo.
Cómo empezamos
Nos pasas la web, la revisamos por dentro y te decimos en qué estado está: qué hay al día, qué no, y si hay algo que arreglar antes de entrar. Ese diagnóstico no cuesta nada y no obliga a nada —si tu web está bien, te lo decimos igual—.
Si prefieres empezar tú, pásala primero por nuestro analizador: en dos minutos ves lo que se aprecia desde fuera, gratis y sin registro.
Qué incluye
- Alojamiento gestionado en infraestructura que controlamos
- Copias de seguridad automáticas, y probadas de verdad
- Actualizaciones de núcleo, tema y plugins, con copia antes de cada una
- Certificado SSL siempre activo y renovado solo
- Vigilancia de caídas: nos enteramos antes que tú
- Revisiones de seguridad periódicas y cierre de lo que quede expuesto
- Pequeños cambios de contenido incluidos cada mes
- Soporte directo con quien lo arregla, sin niveles ni tickets
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una web al mes?
El nuestro empieza en 39 €/mes con el alojamiento incluido y sin permanencia. En España la horquilla va de 19 a 400 €/mes: por debajo de 30 € casi siempre significa actualizaciones automáticas sin nadie mirando, y por encima de 150 € suele haber tiendas grandes o acuerdos de disponibilidad. Una WooCommerce con volumen se sale de los 39 € y te lo diremos antes, no después.
¿Hay permanencia?
No. Es mensual y te puedes ir cuando quieras. Si te vas, te damos tu web y tus copias en un formato estándar, sin peajes ni retrasos. Retener a un cliente por contrato es una forma cara de tener clientes descontentos.
Mi web no la hicisteis vosotros. ¿La cogéis igual?
Sí, y es lo más habitual. Antes de aceptarla la revisamos: si tiene algo que arreglar de entrada —está infectada, va sobre una versión de PHP muerta o arrastra un tema abandonado— te lo decimos con su coste aparte, y ya luego entra en la cuota. Lo que no hacemos es aceptar una web rota y cobrarte 39 € al mes por mantener el problema.
¿Qué pasa si una actualización rompe la web?
Que la arreglamos nosotros, y sin coste. Por eso hacemos copia antes de cada actualización y las aplicamos mirando, no automáticamente a las tres de la mañana. Cuando algo se rompe —pasa— hay marcha atrás en minutos.
¿Incluye cambios en la web?
Los pequeños sí: cambiar textos, precios, fotos, horarios, añadir una entrada. Lo que es un trabajo de desarrollo —una sección nueva, una funcionalidad, un rediseño— se presupuesta aparte y con precio cerrado antes de empezar.
¿Y si tengo tienda online?
Se puede, pero no por 39 €. Una WooCommerce tiene pasarela de pago, pedidos y datos de clientes: más superficie que vigilar y más cosas que pueden romperse en una actualización. Cuéntanos qué tienes y te damos el número real.
¿Qué pasa si me hackean estando con vosotros?
Lo limpiamos sin coste. Esa es la diferencia entre un plan de mantenimiento y un seguro que nunca cubre nada: si la web está bajo nuestra vigilancia y aun así entran, el problema es nuestro.
¿Prefieres ver antes cómo está tu web?
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¿Hablamos de tu caso?
Cuéntanos qué te pasa y te decimos qué haríamos, con precio cerrado antes de empezar.